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Dentro del ciclo Brands+ Podcasts, a cuyos cinco episodios pueden acceder siguiendo este link, tuvimos la oportunidad de dialoga con la doctora Kari Kammel, directora del Centro A-CAPP (Center for Anti-Counterfeiting and Product Protection) de la Michigan State University.

En el Centro de Antifalsificación y Protección de Productos, la Dra. Kammel trabaja en gestión y diseño de programas, divulgación y capacitación profesional. También dirige la programación de educación ejecutiva del Centro y el primer certificado profesional de EEUU en protección de marcas y antifalsificación.

Kammel ha investigado en profundidad las leyes y jurisprudencia de los Estados Unidos, la responsabilidad del comercio electrónico por la falsificación de amrcas comerciales y el impacto de la cultura de Medio Oriente, una región donde vivió durante varios años, en la propiedad intelectual y el cumplimiento de las marcas registradas.

También integra el Comité Asesor de Especialistas Académicas en MSU y, además de ser abogada, posee una maestría en Ciencias Políticas de la American University en El Cairo y una licenciatura de la Universidad de Chicago.

A continuación, y como soporte de nuestro 5to episodio en el ciclo de podcasts, ofrecemos la entrevista, en español, con la Dra. Kammel.

¿Cuál es su opinión sobre la relación que, tanto la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico como la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea, trazan entre la proliferación de Zonas de Libre Comercio y el crecimiento del comercio ilícito?

En mi trabajo en el A-Capp Center de la MSU también vemos un paralelo entre el crecimiento y expansión de las Zonas de Comercio Libre (FTZ) alrededor del mundo y en el crecimiento de productos falsificados alrededor del mundo y en las múltiples zonas.

Tendemos a ver esto con las FTZ y lo vemos también con el comercio electrónico. Es una espada de doble filo; hay beneficios económicos muy positivos con ambas economías, pero también está el otro lado, que generalmente son dos espacios que no son regulados, hasta cierto punto, ya sea porque esa es la intención o es simplemente lo que ha ocurrido en la práctica. Cuando eso ocurre, malos actores se mudan a esos espacios y los utilizan para su beneficio. En este caso hablamos del comercio ilícito de bienes, de falsificaciones, pero también del movimiento ilícito de personas y otras fórmulas de comercio ilícito en estos espacios.

¿Es la realidad igual para todas las FTZ o esto cambia según cada región y cultura?

Esta es una gran pregunta acerca de la intersección entre ley, cultura y las FTZ. Tienes total razón, la cultura tiene una gran influencia en un el sistema legal de los países y las regiones, y una aún mayor en las regulaciones de la FTZ. Cuando vemos a las FTZ en ciertas regiones como América Latina, el Medio Oriente o Asia, tendemos a ver mucha de esas influencias culturales en la manera en que las FTZ interactúan: ya sea tenga que ver con temas de transparencia, las leyes que se hacen cumplir y las que se ignoran. Si vemos problemas en cualquier país del mundo relacionados a la transparencia, no solamente tendremos más posibilidades de verlas en las fTZ, sino que las veremos exacerbadas.

Cualquier tipo de características que existan dentro del sistema legal de un país, las vemos amplificadas o exacerbadas dentro de las FTZ de ese país, porque las regulaciones no son tan estrictas. Están diseñadas para que sean más abiertas, es el concepto de comercio libre, pero los malos actores se aprovecharán para abusar ese sistema. A veces el punto de entrada para eso son los diferentes acercamientos a la ley que tienen los países. Esto no es decir que hay países con sistemas legales mejores que otros. Hay una variedad de sistemas legales que, muchas veces, son simplemente diferentes. No es que los sistemas sean inherentemente malos, sino que en la manera que el país toma ese sistema y lo combina con cómo será utilizado en la práctica, y suma a eso el sistema de FTZ, es que vemos todo tipo de manifestaciones de esto y los problemas tienden a ser diferentes.

¿Cuán complejo es el rol que juega la jurisdicción en los problemas con las Zonas de Libre Comercio?

Es muy complejo el tema de la jurisdicción y cómo se relaciona con las FTZ. En teoría, en teoría legal, las FTZ están bajo la jurisdicción del territorio en el que se encuentran localizadas. Es un principio de ley internacional que un país tiene el derecho de legislar sobre su territorio. En la práctica, lo que vemos es que la ley de un país no tiene peso sobre todo su territorio, o la ley está ahí y su implementación es diferente. Muchas veces las FTZ tienen sus propias autoridades administrativas, su propia fuerza de seguridad que está separada de la del país. No ocurre en todos los países, pero algunos anexan la implementación de esas leyes en la FTZ como otra ala administrativa que no se empareja con las normas del país. Esto está permitido en la ley internacional, los países pueden establecer principios territoriales de la manera que lo deseen, pero esto hace muy difícil lograr transparencia sobre lo que está pasando y obtener acceso a las leyes que ya se conocen para ese país, ya sea para los abogados que conocen el sistema, la policía que trabaja con ese sistema legal, etc. Hace todo más complejo, porque es casi como tener que aprender un set entero de otras leyes y reglamentos.

¿Cómo podemos mejorar las prácticas y la protección de la PI en las FTZ sin afectar lo que las hacen tan atractivas para las economías?

Es una pregunta compleja. Cuando vemos el crecimiento de las FTZ , cómo los países ven la propiedad intelectual y el estado de desarrollo encontramos mucha complejidades. Hay países que están intentando desesperadamente desarrollar su economía para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, para tener crecimiento económico y vemos una cantidad de FTZ que hacen eso, que contribuyen mucho al PBI nacional o proveen mucho movimiento de bienes. Dos o tres años atrás vimos que todo el continente de África se suscribió a las existencias de FTZ. La Unión Africana dijo: «Necesitamos desarrollo económico, volvamos a todo el continente una FTZ para lograr ese fin».

Por otro lado tienes países altamente desarrollados que tienen una mirada más rígida sobre cómo proteger la propiedad intelectual. Este debate lo hemos visto bajo muchos nombres: Norte vs Sur, países desarrollados vs países en desarrollo. Lo vemos en la arena internacional, ante WIPO u otras organizaciones internacionales, cómo balancear la protección de al PI y el desarrollo económico. Y cuando hablamos de FTZ es una cuestión, la que también ocurre cuando hablamos de e-commerce. Es importante cómo balanceamos esto. Si dejamos las cosas ir y  decimos «necesitamos el dinero, necesitamos desarrollar la economía, sin regulaciones», puede no generar daños en el momento, pero puede hacerlo en el futuro. No solo cuando hablamos de violaciones de PI, sino de lo que esto significa: cuando hablamos de violaciones de marca registrada, esto puede significar el movimiento de productos en los que el dinero va al crimen organizado, a bandas criminales o hasta organizaciones terroristas. Del lado del consumidor puede estar moviendo productos ilícitos que tienen el potencial de matar personas porque es un fármaco falsificado.

Pese a que la parte del dinero es importante, en mi opinión todavía tiene que haber un marco legal para proteger al consumidor y, en general, a la estructura del país. Ningún país quiere, en teoría, lastimar a sus ciudadanos. ¿Queremos una fuerte regulación legal o desarrollo económico? Sienten que es una o la otra. Creo que es posible encontrar el balance, pero debe llegar de parte del país en cuestión; no puede ser una nación desarrollada que imponga lo que entienden que es lo mejor; hemos visto muchas veces que eso no funciona.

¿Cuál es su opinión de las guías de la OCDE?

Las guías de la OCDE son un gran lugar para comenzar. Concuerdo con ellas en principio. Son guías, recomendaciones, pero lo que los países eligen seguir depende de ellos. En muchos casos es de su interés aplicarlas voluntariamente, porque muchas veces llevará a inversiones internacionales, a las marcas a hacer más negocio en su país, porque se sienten más protegidas debido a que las FTZ son más efectivas. Pero muchos países no las ven como importantes. El desafío es convencerlos de que está en su mejor interés implementar esas guías. Es el caso con casi cualquier recomendación en la arena internacional, cómo convencer a esos países que es de su interés aplicar este tipo de guía. No solo decir «debes hacer esto», sino convencerlos de porqué deberían hacerlo. No imponer una restricción que los dañaría económicamente, que es como muchos países interpretan estas recomendaciones.

Nuevamente, la cultura parece ser determinante en la actitud frente a este tipo de recomendaciones.

La cultura juega un enorme rol en esto. Déjame dar un ejemplo: hay países colectivistas y países individualistas. Esto es un concepto muy generalista, es mucho más complejo, pero para simplificar: los países individualistas están muy preocupados por los derechos del individuo. No quiere decir que todo el país sea así, pero el sistema legal está planteado para proteger los derechos individuales de la persona o una compañía. Los países en el Medio Oriente o Asia son colectivistas y velan más por los derechos del grupo por sobre los del individuo. Cuando hablamos de PI y de dónde han surgido, las ideas occidentales de PI no se trasladan bien a las sociedades colectivistas, culturalmente hablando. Esto lo vemos por ejemplo con el tema de las patentes, particularmente cuando se trata de medicaciones o vacunas; los países colectivistas afirman que estas tienen que ser accesible para todos, no debe estar solo en las manos de una corporación que sacará mucho dinero de eso.

Esta tensión fundamental la vemos todo el tiempo. En China u otros países de la región, copiar es una idea de respeto; casi lo contrario a lo que significa en EEUU. Es difícil deshacer la cultura y decir: «Esta es la nueva ley de PI que vamos a imponer en tu cultural milenaria” y tratar de cambiarla de un día para otro. Esta tensión la vemos plasmarse en negociaciones diplomáticas de alta magnitud, cuando los gobiernos negocian, o cuando el dueño de un marca simplemente está intentando defender su marca en una corte local o FTZ y la respuesta es que no es una prioridad para ellos. La educación es una necesidad, pero no solo para las culturas que no creen necesariamente en los derechos de PI, sino también en los dueños de derechos de Occidente que no tienen ese mismo marco. Es romper barreras, educarse y entender al otro.

Las opiniones expresadas en Brands+ Intelectual Property News son de exclusiva responsabilidad de sus autores y pueden no coincidir con las del medio.

Luis Cabrera

Editor en Jefe