Loading...
×

El Comac C919 todavía no ha despegado oficialmente -planea hacerlo en 2021-, sin embargo, el avión ya levanta sospechas por cómo se desarrolló su tecnología. Según un reporte de CrowdStrike, firma especializada en ciberseguridad, la compañía china perfeccionó la aeronave mediante múltiples años de ciberespionaje contra empresas aeronaúticas internacionales.

El C919 estuvo nueve años en desarrollo hasta completar su primer vuelo en 2017 y, según CrowdStrike, de 2010 a 2015 impulsó su desarrollo apoyado en los hackeos realizado por una compañía llamada Turbine Panda, que habría realizado ciberataques contra las empresas tecnológicas extranjeras que estaban colaborando en el proyecto.

Esos ataques habrían ahorrado tiempo y cientos de millones de dólares en investigación a Comac (la Corporación de Aviones Comerciales de China) en el desarrollo de la esperada aeronave comercial.

Según CrowdStrike, la operación fue impulsada por Jiangsu Bureau (JSSD), seleccionada especialmente para la ocasión por el Ministerio de Seguridad de Estado de China. JSSD habría utilizado dos métodos: uno presencial, con agentes dentro de las fábricas de aviones extranjeras, y otro digital, los ciberataques del equipo de Turbine Panda.

Los resultados habrían llevado, por ejemplo, al cambio de motor del C919: en 2016 se introdujo el CJ-1000AX y unos meses después la nave levantó vuelo.

Las acusaciones de CrowdStrike se alinean con el accionar de las autoridades de EEUU, que recientemente han arrestado al menos a cuatro personas acusadas de espionaje en la industria aeronaútica.

Además. la investigación llega tras los pasos de las declaraciones públicas de los altos manos del FBI sobre el accionar del Ministerio de Seguridad de Estado de China en EEUU, el que aseguran tiene múltiples agentes y compañías de espionaje cibernético operando con el objetivo de robar la propiedad intelectual estadounidense en diferentes áreas tecnológicas, incluyendo armamento.

Brands Protection News

brandsprotectionnews.com